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Visión Azul y Oro: "Muy poco lo rescatable"

Visión Azul y Oro:

Si algo positivo se puede rescatar de la tercera derrota del equipo en el torneo, fueron los primeros 25 minutos del segundo tiempo donde mostraron un poco de lo que se espera de ellos pues intentaron revertir el marcador adverso generando oportunidades y un poco, pero sólo un poco de futbol.

A todas las carencias de los universitarios que ya hemos enumerado en días anteriores, debemos sumar la desconfianza del cuadro bajo, producto del “golazo” que se aventó la semana pasada Darío Verón (quien por cierto fue el más desconfiado de todos) y esa misma inseguridad no permitió la soltura del resto del equipo.

En la entrega anterior, refería de lo fundamental que resulta estar bien parado en la cancha para compensar los estragos de la pretemporada y es cuando uno no entiende ¿qué diablos hacía Velarde peleando balones por alto con Edgar Dueñas? en las jugadas en contra a balón parado.

Pareciera que de verdad hizo falta el Pikolín Palacios en la zaga, porque con todo y lo sobrado en ímpetu que es, por lo menos es una buena referencia al buscar pelotas en el aire.

El Toluca que saltó a la cancha este domingo tampoco tuvo su mejor exhibición y cuando Pumas vivió su mejor momento se les notaba el nerviosismo y la incomodidad de la actitud universitaria, sin embargo para su fortuna, no se pudieron capitalizar esos buenos minutos en el marcador.

Lo más preocupante del asunto, más allá de las derrotas y el pobre funcionamiento del cuadro felino, es que se hayan cumplido tres partidos sin una sola anotación y hayan recibido siete cuando a estas alturas del torneo anterior apenas les habían metido tres goles.

Es muy complicado aspirar a repetir el título cuando se dan ventajas atrás y no hay puntería al frente. En el apertura 2004 (torneo del bicampeonato) en la jornada tres se habían perdido dos y ganado uno, recibiendo cuatro tantos pero anotando tres. Cierto que los números no son determinantes y la historia es sólo eso, pero la reflexión es que si en ese momento fue difícil alcanzar el objetivo, ahora parece mucho más.

Según el Tuca, la meta del equipo es llegar a 26 puntos esperando que les alcance para calificar a la liguilla. Para muchos podría parecer una medida “mediocre” (palabra que les encanta poner en los comentarios y que sólo en este momento comparto), pero dadas las circunstancias más de uno firmaría esa cantidad de puntos y ver hasta dónde se llega. 

El siguiente reto tampoco viene fácil, pues los Tigres han tenido un inicio prometedor en la campaña con un Itamar Batista que no tendrá piedad en aprovechar las distracciones de los Pumas. Si algo nos puede dar una ligera esperanza es aquella frase que dice “Caballo que alcanza gana”, solamente hay que esperar la hora en que empiecen a correr.

Luis Arteaga

 

 

Las opiniones expuestas en esta columna pueden coincidir o no con las del sitio DalePumas.com, pues son responsabilidad únicamente del autor.
Foto: Mexsport
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