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Visión Azul y Oro: "Motivos para sonreír"

Visión Azul y Oro:

Después de una larga espera la afición puma por fin pudo celebrar una victoria de su equipo y el "Goya" hizo retumbar los cimientos del Estado Olímpico Universitario. De sobra está decir que fue un triunfo contundente y que de haber querido, los goles hubieran sido más ante los Gallos Blancos de Querétaro.

Ese quizá sea el gran pecado de los felinos, que después del primer gol aflojaron demasiado el ritmo, al grado de que se llegó a nivelar el accionar revelando que se trataba del encuentro entre los dos últimos de la tabla general.

La intermitencia es un lujo que no se pueden dar los Pumas cuando están necesitados de goles para que la diferencia entre anotados y permitidos se recupere y los Gallos eran el rival perfecto para ello, ya que mostraron muy poca resistencia, el clima se prestaba para correr más, tan fue así, que en el momento en que los universitarios volvieron a apretar, el marcador se hizo más amplio.

Y no se trata de faltarle el respeto al rival, cuyas carencias son evidentes y si bien es cierto que no fueron una monserga de equipo como la que los dirigidos por Ricardo Ferretti enfrentaron a media semana en Honduras, hacerle gol a los recién ascendidos a Primera División era tan fácil como pegarle a un borracho.

Ocho goles en dos partidos son números para pensar en una posible recuperación, pero los rivales nos impiden soñar demasiado y debemos tomar esto como un excelente punto de partida para ir hacia arriba en lo mental, anímico y futbolístico.

Dante López está volviendo a marcar goles y cuando un delantero toma confianza, los festejos se vuelven más frecuentes. El problema es que a Martín Bravo se le está olvidando que esto es un juego de conjunto y desde la semana anterior está empecinado en querer hacer su gol a como dé lugar, desperdiciando oportunidades que pueden ser más claras para alguien más.

Dice una vieja frase del futbol que “el que juega para sí mismo, juega a favor del rival” y aunque sabemos de la calidad de Martín, en este momento no se necesita un héroe sino once compañeros.

Hay motivos para sonreír porque el sol empieza a salir en Ciudad Universitaria, parece que va a amanecer y que el campeón está por despertar… sólo que no lo arrullen con festejos sobredimensionados porque no vaya a ser que se vuelva a dormir.

Luis Arteaga

 

Las opiniones expuestas en esta columna pueden coincidir o no con las del sitio DalePumas.com, pues son responsabilidad únicamente del autor.
Foto: Mexsport
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